1.- LA ADQUISICIÓN DE UN BUEN EJEMPLAR.

En el momento en el que vamos a adquirir nuestro primer ejemplar, tenemos que tener clara una cosa, el perro si es de una raza en particular debe cumplir el estándar de esta a la perfección.

¿Cómo podemos saber si cumple el estándar? España se rige por la FCI (Federación Cinológica Internacional), en la página web de esta asociación encontraremos todos los estándar de todas las razas aceptadas por la FCI. Hay razas que aún no están admitidas por esta asociación, pero sin duda serán admitidas en breve, por lo que si tenemos alguna de estas peculiares razas, deberemos informarnos en la RSCE o en el club de la raza si lo hubiere.

Para saber si un cachorro cumple este estándar, no hay que mirar el cachorro, sino a sus antepasados. Cuando vamos a adquirir un cachorro, siempre nos fijamos en lo bonito que es, pero también tenemos que ver si los padres lo son, ya que de cachorros todos son simpáticos y graciosos, pero cuando crecen pierden ese encanto y es la etapa de adulto la que estará más tiempo con nosotros.

Una cosa importantísima en la elección de nuestro cachorro, es que, la adquisición debe ser consensuada con todos los miembros de la familia, ya que la llegada del cachorro, aparte de felicidad, también aporta responsabilidades, las cuales se tiene que estar preparado para atender.

Un cachorro nunca podrá ser objeto de regalo. Es muy habitual ver que cuando llegan fechas señaladas se ofrecen multitud de cachorros para su venta, o ver que la gente pide cachorros para regalar en fechas de navidad, cumpleaños, comuniones, etc… Como dije antes, la adquisición es un consenso de toda la familia, y si queremos un buen perro, lo más lógico será comprobar que en muchas ocasiones tendremos que esperar muchos meses hasta poder tener ese cachorro que tanto ansiamos.

Tendremos que prestar mucha atención a su pedigree. Un pedigree repleto de campeones, no es sinónimo de que vaya a ser el mejor del mundo, solo significa, que la gran mayoría de sus antepasados han sido cuidadosamente inspeccionados por varios jueces, los cuales han valorado a esos perros como los que más se acercan al estándar, llevándolos a conseguir el título de campeón. Esto sin duda es bueno, ya que, todas las razas se rigen por un estándar, y este estándar es lo que valoran los jueces.

Un buen criador, siempre llevará a examen a sus perros, ya que el juez es que le indica si está haciendo su labor correctamente o no.

¿Y la salud? Por supuesto que no hay que olvidarse de la salud… Puesto que, ¿de qué nos sirve un perro precioso, si a los tres años se muere por alguna enfermedad o convive con ella el resto de su vida? Pues la respuesta es sencilla, de nada. Hay que buscar el equilibrio entre la belleza y la salud.

2.- EL EQUILIBRIO ENTRE LA BELLEZA Y LA SALUD.

Todo criador serio busca este equilibrio. ¿A quién no le gustaría que su perro fuera el mejor tanto genéticamente, como de belleza? Esta es la meta que siguen algunos criadores (muy pocos, la verdad) y es a ellos a los que se debe acudir, puesto que lo que buscan es el roce de la perfección (El perro perfecto no existe, pero la exigencia nos puede llevar a conseguir algo muy parecido).

Los criadores que acuden a exposiciones, al margen de lo que opinan muchas personas que están en contra de estas, no son gente que solo se preocupan de la belleza y de su protagonismo. Todo lo contrario, la belleza y la salud nunca han estado reñidos.

Los expositores que acuden a expos, intentan que un juez reconozca su labor como criador, ya sea en la adquisición de ejemplares externos, como en la crianza de nuestros propios ejemplares.

En una exposición no se puede valorar la salud, pero un criador en su casa si puede hacerlo. La salud es muy importante en la cría. Puesto que un perro enfermo, no podrá acudir a la mayoría de exposiciones, ya que llevar un perro enfermo a una exposición, es optar por el riesgo, tanto del propio perro, como el riesgo de los demás.

Hay enfermedades de todo tipo, las mas comunes son las contagiosas y las genéticas. Las enfermedades contagiosas, son muy difíciles de controlar, puesto que el simple hecho de sacar a nuestro cachorro de paseo, puede llevar a este a caer enfermo. Pero las enfermedades genéticas si son controlables, para esto hay que seguir un cuidadoso y estricto plan de cría. Hay que seleccionar perros con antepasados fuertes, sanos y de una longevidad larga.

No todos los criadores prestan atención a sus antepasados, es por ellos que esta es una labor del futuro propietario, el averiguar todo lo que sea posible sobre nuestro futuro compañero. Hay que pensar que un compañero sano nos dará muchas alegrías, y un compañero enfermo por el contrario nos dará muchos disgustos.

3.- EL ENTRENAMIENTO DE UN PERRO, DESDE CACHORRO, PARA PODER OBTENER BUENOS RESULTADOS.

Una vez tenemos nuestro cachorro en casa, hay que saber educarlo. Esto es una tarea algo difícil, si no tenemos a nadie que nos asesore.  En principio, si hemos elegido bien nuestro criador, el nos dará las bases de entrenamiento, pero él no vive con nosotros, y es un poco complicado aprender a distancia. Para esto podemos acudir a un adiestrador o bien podemos acogernos a un libro. Pero la enseñanza básica de un cachorro es solo el principio. Un cachorro que vaya destinado a exposición, debe aprender más que solo lo básico. Hay que enseñarle a andar por la izquierda, y nunca sobrepasar nuestra rodilla. También tenemos que enseñarle a estar quieto y poder manejarlo a nuestro antojo. Y por último, pedir a toda persona que visite nuestra casa, que toque al perro tanto como quiera.

¿Por qué todas estas pautas? Es muy sencillo de explicar. Cuando entramos en un ring, el juez quiere ver si nuestro ejemplar tiene un movimiento elegante y armonioso, es por ello que si nuestro perro sale pegando tirones, el juez no puede ver ese movimiento y seguro nos restara puntuación frente a otro perro el cual camine correctamente. Cuando el perro se queda quieto, el juez puede ver si su espalda, sus patas, su cola, etc… son correctas, si nuestro perro no sabe estar quieto el juez no podrá ver esto, y esto también nos restara puntuación. ¿Por qué se tiene que poner en pose? La pose no es ni más ni menos que enseñarle al juez las proporciones de nuestro ejemplar. Si nos fijamos, todos los estándar, tienen proporciones, de cráneo, de angulaciones, altura de cruz, aplomos, etc. Un perro mal posado, puede dar lugar a equivocación, puesto que sin querer, podemos añadir al perro defectos que no tiene, como por ejemplo, patas abierta o corvejones cerrados (esto último muy habitual), espalda ensillada, angulaciones rectas, entre otros.

 El pedir que toqueteen a nuestro perro, no es ni más ni menos, para que el perro se acostumbre a que lo toquen, puesto que un juez, tocara a nuestro ejemplar, y si nuestro perro no está acostumbrado, puede tender a tumbarse o esconderse, sin dejar al juez examinarlo como es debido.

4.- UN CAMPEÓN NACE... Y SE HACE.

El haber elegido correctamente a nuestro cachorro, nunca es sinónimo de que ese perro vaya a ganar. Si nuestra meta, es competir con nuestro futuro cachorro, es indudable, que éste ha de proceder de líneas de campeones, cumplir el estándar lo mas a la perfección posible y seguir los consejos nombrados anteriormente. Tenemos que tener en cuenta, que por muy bueno que sea el perro, si lo tenemos descuidado no lucirá todo lo que debe.

Un perro, como indicaba antes, tiene que estar educado adecuadamente, pero también tiene que tener una alimentación de gama alta, unos cuidados mínimos de aseo diarios, unos tiempos de entrenamiento, y una buena sesión de expansión. Hay razas en las cuales el entrenamiento físico es tarea algo más delicada, pero en la mayoría de las razas no hay ningún tipo de problema con esto.

Si llevamos a cabo esta labor diaria, podemos estar seguros de que nuestro perro estará totalmente preparado para pisar un ring en cualquier momento.

 

 

5.- LA CORREA DE EXPOSICIÓN Y LOS DEMÁS ACCESORIOS.

A menudo al acudir a una exposición, vemos que se utilizan diversos accesorios que son distintos a los que se utilizan en la vida rutinaria. Estos accesorios son los llamados de “Exposición o competición”.  Las correas suelen ser finas, practicas y  en algunas ocasiones muy elegantes, esto es para que no llame la atención más la correa que el perro y no rompa la armonía de su figura. Sacar a un perro con una correa de calle, queda un poco “basto”, y más si pensamos que es una competición de belleza, con lo cual el perro tiene que lucirse, y por muy bonita que sea la correa de calle, siempre suelen desviar la atención y deslucir al perro.

En una exposición también veremos que todos los expositores llevan jaulas o trasportines, a muchas personas que empiezan en este mundo, les parece algo aberrante tener a un animal encerrado durante algunas horas, pero… ¿No creéis que es mas aberrante no dejar descansar a nuestro animal, después de haber realizado una salida al ring? Un trasportín o una jaula, no es un castigo para ellos, simplemente es su zona de descanso. Ellos ahí se sienten seguros y resguardados, y siempre agradecen el que los dejen descansar un rato.

Veremos también que muchos expositores llevan mesas de exposición. Estas mesas son muy practicas, puesto que la gran mayoría tienen ruedas y esto nos ayuda a llevar de un sitio a otro nuestros bultos. Esta mesa sirve para poder asear a nuestro perro antes de su salida al ring, puesto que el perro queda en alto, es mucho más fácil para el expositor llegar a varias zonas, las cuales si nuestro ejemplar estuviera en el suelo, sería mucho más difícil.

Estos son los principales accesorios que vemos en las exposiciones, pero existen otros, como la crema antideslizante, las tizas, pelotas y demás. Estos accesorios no son totalmente necesarios, incluso hay algunos de ellos que no son permitidos en muchos países de Europa, ya que pueden inducir al engaño o despistar a otro contrincante.

6.- 50% EL PERRO Y 50% LA PRESENTACIÓN DEL PERRO.

Esta frase la habremos oído muchísimas veces. ¿Pero sabemos que significa exactamente? Muchas personas piensan que la presentación no debería valorarse en una exposición, puesto que solo tendría que contar el perro. Otras personas, opinan que si tal o cual perro ha ganado sólo por su presentación. Pero un perro no sale solo al ring, y somos los expositores los que debemos indicarle al perro que debe hacer. Si no sabemos darle estas indicaciones correctamente, nuestro perro no sabrá que hacer. Por eso cuenta un 50% el perro y otro 50% la presentación, porque un perro puede ser precioso, pero el expositor que lo lleva no saber lucirlo, por lo que el juez, no puede apreciar el ejemplar que llevamos entre manos. Es por este motivo que el expositor también cuenta, porque es una tarea muy difícil de llevar y de conseguir, si sabemos enseñarle al juez que nuestro perro tiene muchas virtudes, tendremos mucho ganado en el mundo de las expos. Por otro lado, si éste no es un buen ejemplar, no tendremos muchas opciones, ya que un prognatismo, enognatismo, una mala espalda o problema de ojos, es imposible que pase desapercibido, por muy buena presentación que realicemos.

Otra cosa que también podréis comprobar es que la mayoría de los expositores siempre van bien vestidos. Se trata de una competición de belleza, y nosotros también contamos en esta competición. Tenemos que ir en consonancia con el perro, más que nada para no deslucirlo. Nunca se nos ocurriría ir a una boda con chándal, aun siendo nosotros los que no nos casamos, porque una boda es un evento importante, pues una exposición también lo es. No es necesario acudir de traje, pero si ir bien vestido y aseado, y siempre ir de una tonalidad la cual deje destacar al perro.

7.- EL JUEZ.

He oído muchísimas veces la frase de “es que el juez no tenía ni idea”. Un juez pasa por muchas fases antes de poder llegar a juzgar. La primera de ellas es examinarse para juez de concurso, por lo que ha de saber a la perfección cuantos grupos hay y en qué consiste cada grupo. Después de esto, intentan aprender las características comunes de cada uno de los grupos, puesto que todos los grupos están divididos por secciones, que registran los rasgos de la morfología común en las razas englobadas en cada una de estas.

Antes de que un juez llegue a juzgar en una exposición, debe pasar por una fase de prácticas en concursos caninos regionales y más tarde nacionales. Aunque parezca una tarea fácil, para los jueces no lo es, porque todo lo que ellos dictaminen pasa a manos de la RSCE, puesto que están en una prueba  constante. Cuando termine esta prueba que son los concursos y se examinen para jueces de exposición nacional, estarán capacitados para juzgar algunas razas, pero no todas, así que tendrán que ir examinándose en cada raza que quieran poder llegar a juzgar. Así hasta llegar a saber juzgar todas las razas caninas o casi todas, y poder ser un juez “All rounder”.

Esto es una muy breve explicación de la tarea que un juez desempeña, por lo que decir que un juez no tiene ni idea, es una gran falta de respeto al trabajo que ese juez ha estado desempeñando durante toda su larga trayectoria.

El juicio podrá gustarnos o no, pero el juez es el que valora en su opinión cual es que representa mejor a la raza, y en principio nosotros, los expositores, vamos a poner a prueba nuestros ejemplares, por lo que hay veces que queremos tanto a nuestro ejemplar, que nos cuesta asimilar que hay otro que nos supera con creces o que simplemente a realizado mejor su labor dentro del ring.

8.- GANAR UNA EXPOSICIÓN.

Una vez hayamos conseguido asimilar todos los anteriores puntos, en principio, ya estamos preparados para ir a exposiciones. ¿Qué pasa si a la primera exposición a la que acudimos, ganamos? Pues muchas felicidades, seguramente tu perro habrá sido el mejor y tu habrás sabido enseñarle al juez que tu perro cumple el estándar, pero eso no significa que ganes siempre. Como dije anteriormente no existe el perro perfecto, y los jueces tiene criterios muy diversos. Hay que saber ser humilde y saber perder. Si en la siguiente exposición a la que vamos no ganamos, deberemos preguntarnos el porqué… Muchas veces nuestro exceso de confianza, nos hace cometer equivocaciones que nosotros a simple vista no vemos, pero que si nos paramos a pensar, podremos comprobar, que ese pequeño detalle nos ha hecho perder. Si después de pensarlo detenidamente, creemos que nuestro perro era correcto y lo ha hecho bien, deberemos acercarnos al juez a preguntarle muy educadamente porque te ha dado ese resultado, él sabrá explicarte que ha valorado y en que ha fallado tu perro. Esto en contra de lo que piensa mucha gente, es una forma de aprender, y nos puede venir muy bien para solucionar algunos errores que hemos cometido dentro del ring.

 

En este texto, intento que se comprenda, que el mundo de las exposiciones y de la cría, es todo un mundo por descubrir, y que nunca un criador que críe correctamente y este orgulloso de sus ejemplares, desprestigiará al que acude a exposiciones caninas, o a las exposiciones en sí, puesto que se acude a ellas para  poner a prueba una parte de su labor como criador, que es… la belleza y la fidelidad al estándar de sus ejemplares.

Articulo elaborado por GingerPeis.

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